Vamos a comprar un poeta.

Sinopsis: En una sociedad imaginaria, muy parecida a la nuestra, el materialismo rige todos los aspectos de la vida. Las personas tienen números en lugar de nombres, los afectos se contabilizan por gramos y los artistas se han convertido en mascotas. La familia protagonista de esta historia ha elegido comprar un poeta porque, a diferencia de los pintores o los escultores, no cuesta mucho ni ensucia demasiado. Pero tras su llegada nada volverá a ser igual. Una novela tan divertida como sutil, una crítica al consumismo, el utilitarismo y la obsesión por la eficiencia. 
Editorial: Libros del Asteroide.
Extensión: 112 páginas, en un libro pequeñito que mide 17,5 x 11,5 centímetros. 
Edición: Kindle (Mayo 2025) 

Su autor, Afonso Cruz (1971) además de escritor, es realizador de películas de animación, ilustrador y músico portugués. Estudió en la Escuela Secundaria Artística António Arroio, en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa y en el Instituto Superior de Artes Plásticas de Madeira. 

Esta novela tan corta, se lee muy rápido de principio a fin. Me ha sorprendido que en tan pocas páginas condense tantas cosas: crítica social, humor, sarcasmo, inteligencia, diversión y risas aseguradas. Además de tener unos personajes tan pintorescos, la forma en que compran (y llega a sus vidas) un poeta como si de una mascota se tratase es divertidísima.

En esta ocasión la sinopsis es un fiel reflejo de lo que encontramos dentro de este libro, además de pasar un rato agradable con su lectura, la perspectiva que el autor consigue transmitir es totalmente ingeniosa y plausible.

Comentarios

  1. Un argumento muy original; bueno, y hasta el título lo es, aunque ese Vamos a comprar un poeta suena a novela de cachondeo donde la diana de la chanza va directa a los vates.
    Estas novelas que elucubran con un futuro bastante estrambótico y extremo en el fondo de lo que tratan es de un presente en el que se van dejando en los márgenes del camino principios y valores que alguien/algunos consideran demodés y que en el futuro serán "pensamientos de museo".

    Como la novela me intriga, me la agenciaré para leerla.

    Besos y abrazos de fin de semana, amiga Contadora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Hola, Una mirada!!
      Lo vas a leer del tirón, ya verás. Tiene escenas, que incluso ahora recordándolo me nace una sonrisa. Pocos autores podrían escribir algo así, y sin embargo no es consistente ni endeble. Es diferente y original. Sin lugar a dudas a esos adjetivos no le gana nadie :-)))

      Me alegra que te la hayas agendado. A ver si, cuando te hagas con ella y la leas, me comentas qué te pareció.
      A pesar de lo sencillo de la prosa, es capaz de grabarse en el lector, yo por ejemplo aún sigo viendo al personaje principal cómo se coloca el pelo (los pocos pelos que tiene) de una manera determinada y cómo éstos vuelven al sitio con rebeldía. Puede parecer baladí pero que recuerdes -entre otras cosas- a un personaje de un libro en el que tantas tan poco tiempo en leer (¿una hora? ¿dos horas?) tiene su mérito eh?

      Gracias, apreciado amigo.
      Un besote con olor a rico petricor.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Hombre caído.

Carta.

Demonios.