El ocupante.

He terminado de leerme la novela "El ocupante", de Sarah Waters. 

Un libro que me ha encantado. Su prosa es muy pulcra y elegante, su narración entre misterio y realismo, es realmente brillante. Me ha gustado por lo maravillosamente bien ambientada que está en aquella Inglaterra de la posguerra, los personajes y sucesos son muy creíbles. Los fenómenos extraños que suceden en la mansión así como la historia de nuestros protagonistas, me hizo mantener el interés de principio a fin.

Levemente me recordó a Domingo Villar, en esa característica tan suya que también reconocí en esta novela, de escribir con calma y sin prisas en un género tan peculiar como el thriller. Me atrapó y me enganchó con esa necesidad lectora de querer saber más, manteniendo alto el interés en descubrir las cosas. La mansión es un personaje más de la historia, que consume a la familia en una vorágine fantasmagórica y sombría. 

Sara Waters, nació en Gales (1966) y vive actualmente en Londres. Estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Kent, con máster en Universidad de Lancaster y Doctorado en la Universidad de Queen Mary en Londres. Comenzó su carrera de escritora con "El lustre de la perla" (1998), le siguieron obras tan importantes como "Afinidad" (2005), "Falsa identidad" (2002), "Ronda nocturna" (2006), "El ocupante" (2009) o "Los huéspedes de pago" (2014).

Sinopsis: Un polvoriento día de verano llaman al doctor Faraday a Hundreds Hall, la mansión de los Ayres, en el desolado centro de una Inglaterra de posguerra que está cambiando aceleradamente. Faraday ya había estado allí cuando era niño y su madre era una de las criadas de la casa. Se había colado como un pequeño fantasma en las regias habitaciones y, fascinado por tanta belleza, había roto una moldura de los artesonados de un corredor y se la había llevado. Ahora, gracias a los sacrificios de sus padres, es médico, aunque con una posición social no muy cómoda en el rígido sistema de clases inglés, y piensa que esta visita es un golpe de suerte. Pero Hundreds Hall, como sus dueños, ya no es más que la sombra de sí misma. Las tapicerías cuelgan en jirones, la carcoma se ceba en el interior de la casa y las malas hierbas arrasan los jardines. La señora Ayres aún es una señora elegante, que mantiene como puede su dignidad, aunque viva entre paredes desconchadas, sillones desvencijados y alfombras raídas. Roderick, su hijo, ha vuelto de la guerra cojo, lleno de dolores y cicatrices, enfermo de los nervios. Se ocupa como puede, y puede mal, de la casa y de la hacienda y va vendiendo las tierras y la familia se va comiendo el capital. Su hermana Caroline, algo mayor que él pero aún en la veintena, independiente, excéntrica, masculina y no desprovista de encanto, ha tenido que volver a Hundreds Hall para ayudarlo. Pero los Ayres no han llamado al doctor Faraday para se que se ocupe de ellos, sino de Betty, la joven criada de catorce años, que quizás solo está enferma de miedo, aterrorizada por aquello que percibe en la casa. Porque siempre son los niños y los animales los primeros en advertir lo siniestro. Aunque nadie la cree, en Hundreds Hall se oyen ruidos inexplicables, se ven sombras fugaces y marcas de fuego en las paredes y las cosas más familiares pueden volverse atrozmente perversas....

Comentarios

  1. Domingo Villa, que en paz descanse, es toda una garantía, de modo que si esta novela se parece a las del autor vigués, no me va a quedar más remedio que leerla. Lástima que este 2022 no me esté permitiendo mantener el ritmo que me gustaría.

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    1. Hola, Tawaki.
      Domingo Villar tenía su sello característico, insustituíble.
      Pero sin duda, esta novela que leí....tiene esa calma, esa lectura pausada que se saborea a fuego lento, a pesar del género en cuestión que suele ser más trepidante en cualquier otro autor/a.

      Disfruta con tus lecturas. Muchas, o pocas, pero disfruta siempre de ellas.
      Gracias.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. No me es desconocida Sarah Waters, aunque no soy capaz de recordar si he leído algo suyo; no, desde luego, la novela que traes porque, dado lo bien que la pones, habría quedado en mi memoria. La sinopsis es atrayente, tanto por la época que trata como el ambiente british< /i> que seguro reflejará; si, además, comparte esa escritura pausada del apreciado Villar, no dudo que se tratará de una novela amena y cuidadosa por la que pasear a gusto la mirada.

    Resumiendo: Me has convencido, aunque su lectura habrá de esperar unos días, mientras voy terminando las pendientes.

    Ay, el Otoño, que empieza a asomar montado en sus tonalidades canela junto a las que te envío un abrazo.

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    1. Hola, Una mirada...
      A mí, esta autora me ha gustado mucho.
      Esta novela tiene un sabor añejo encantador, y te lleva con tanta delicadeza a ser una testigo de excepción, que el resultado es maravilloso.
      Me gustó. Mucho!

      Ayyy esa lista de lecturas pendientes, no seríamos los mismos sin ella :-))))
      (sarna con gusto, no pica).

      Un abrazo, hoy con mucho petricor.

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  4. Hola, Laura.
    Ten paciencia y tranquilidad, a veces la informática es así (y blogger no es una excepción), siento que hayas tenido ese problema y espero que te lo hayan subsanado para siempre.

    Qué bien que te apuntes este libro. Si lo lees, cuéntame qué te pareció, porfa.
    Gracias!!

    Por mi zona hubo una lluvia intensa que duró tres días y tres noches, pero sin destrozos gracias a Dios. Ha dejado los campos verdes y las presas llenas, una maravilla...

    Un beso, Laura.
    Gracias por todo.

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  5. Pues pensaba que no me iba a gustar. Yo sé que tú eres muy fan de Inglaterra, pero no es mi caso. Sin embargo, la sinopsis pinta bien.
    ¡Se me va acumulando el trabajo, Nélida! Entre tus lecturas y las mías... Creo que debo tomarme un año sabático sólo para leer jjjjjjjjj
    Muchos besos.

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