La novela posible.

He terminado de leerme "La novela posible", de José María Merino. 

De todos los libros que adquirí en mi última compra, éste era al que más ganas le tenía, porque conocía la existencia de esta gran y desconocida pintora del Siglo de Oro. Admiraba su obra y junto a lo poco que sabía de ella, fueron suficientes argumentos para querer saber más y -en principio- este libro podría saciar mis ganas. 

Sin embargo, para mi pesar, no me gustó demasiado. O mejor dicho, me gustó 1/3 del libro, justo el que el autor dedica a hablar de Sofonisba Anguissola; su pintura y su vida.  Esta pintora se especializó en retratos (la portada de esta novela es un autorretrato suyo, si ustedes clikean encima de la foto podrán apreciarlo en mejor tamaño) pero le tocó nacer en una época en la que solo podían vivir de la pintura los hombres, siendo un mundo vetado a mujeres. Tuvo Sofonisba la suerte de crecer en una familia de origen humilde de Cremona, donde la alentaban desde pequeña a entender que la cultura era el bien más sustancioso que se podría poseer. Su padre era una persona muy influeyente en la época, a todos caía bien y supo codearse con la alta sociedad. Favoreció los estudios de sus hijos, siendo así que Sofonisba estudió música, danza (dos disciplinas que le inculcó su madre, una virtuosa de un instrumento musical de época llamado espineta), así como latín, español y francés. En su casa abundaban los libros, pero sobre todo estudió pintura porque poseía ese bello talento natural para ese arte. Su padre logró que recibiera clases de pintura con un reconocido maestro de nombre Bernardino Campi, aunque dichas clases tenían que ser de noche y en la casa del maestro, pues durante el día éste enseñaba a otros aprendices varones en su taller. La posibilidad de que una mujer acudiera al mismo taller que los hombres era nula en aquella época, además tenían vetado los estudios de Anatomía humana.

Aunque las obras de mujeres pintoras no se podían vender entonces, su padre estaba tan bien relacionado que las regalaba a gente importante con la que se codeaba. Sus contactos cada vez más le solicitaban los retratos que pintaba Sofonisba. Un buen día el Gobernador del ducado de Milán (Ferrante Gonzaga) la requirió para que retratase a su hija Hipólita, además de otros encargos. Por eso Sofonisba tuvo que partir y dejar las clases con su maestro cuando llevaba tres años aprendiendo con él, aunque al poco tiempo su padre le encontró otro maestro (Gatti Bernardino). Poco después las circunstancias la llevaron a nuevos viajes, entre ellos a España pues fue llamada a ser Dama de compañía e instructora en materia de dibujo y pintura de la futura esposa de Felipe II, Isabel de Valois. De hecho ahora se sabe que el retrato de Felipe II atribuído a Sánchez Coello, en realidad fue pintado por Sofonisba, incluso se cree que el famoso cuadro "Dama del Onírico", atribuido a El Greco también fue de su autoría.

Tuvo una vida larga y fascinante, falleció con 96 años, pasando por un breve primer matrimonio ya que unos piratas asesinaron a su marido. Posteriormente contrajo nuevas nupcias con un hombre quince años menor que ella, el cual resultó ser el amor de su vida y quien la acompañó hasta el final de sus días. 

Con todo lo descubierto a través de la lectura de esta novela, me quedo con unas ganas locas de ahondar más en la biografía de esta gran mujer y artista. De hecho, he tomado nota de uno de los libros que el autor utilizó para escribir esta obra: "La biografía de Sofonisba", de Daniela Pizzagalli.

Pero -porque hay un pero muy grande para mi- el autor intercala la vida de esta pintora, con una especie de diario de confinamiento (allá por marzo del 2020 al inicio de la pandemia) y con la narración de una vecina y la pareja de ésta, también confinados. La parte que dedica a los vecinos es 1/3 del libro, no me aportó nada, además me pareció muy floja y carente de interés. Siendo el otro tercio del libro el que Merino dedica a hablar sobre su vida y su rutina, particularmente no me gustó nada pues estaba en un continuo autobombo, o así me lo pareció. Hasta el punto de que transcribe literalmente una entrevista radiofónica que le hacen. Los capítulos que abarcaron esta parte, me resultaron tediosos y faltos de interés.

 José María Merino, nació en A Coruña (1941). Lo proclamaron Hijo adoptivo de León (2009) y es miembro de la Real Academia. Se dio a conocer como narrador en 1976 con "Novela de Andrés Choz" (Premio Novelas y Cuentos). Entre sus obras destaca, "La orilla oscura" (1985/ Premio de la Crítica), "Las visiones de Lucrecia" (1996/ Premio Miguel Delibes), "El heredero" (2003/ Premio Ramón Gómez de la Serna), "El lugar sin culpa (2007 / Premio Gonzalo Torrente Ballester) y "El río del Edén" (2012/ Premio Nacional de Narrativa). En 2021 ha sido reconocido con el Premio Nacional de Las Letras Españolas.

Sinopsis: Olvidada durante siglos, opacada por hombres artistas a los que se han atribuido los cuadros debidos en realidad a su genio, Sofonisba Anguissola fue una pintora extraordinaria que, sin formación pictórica ni conocimiento académico de la anatomía, se especializó en el retrato y el aurorretrato, alcanzó un gran éxito en su época e, instalada en España, estuvo vinculada a la corte de Felipe II. Aquí se narra la historia de esta mujer deslumbrante y su tiempo se entrelaza en el libro con otras dos, situadas en la época actual: la del propio escritor que, durante el confinamiento, escribe un diario en el que deja constancia de esos días inciertos y de cómo se inocula en él la semilla de la fascinación por la figura de Sofonisba, y la de una biliotecaria que encuentra también en la pintora renacentista un rincón donde refugiarse en medio de una ruptura amorosa. En esta novela se mezclan de manera magistral los dos tiempos, el actual y el del Renacimiento, la realidad con la imaginación, la biografía con la autobiograía y la ficción, y la literatura con el arte.

Comentarios

  1. Pues el libro me suena. Cuando has hablado del confinamiento, he recordado haber oído algo acerca de ella, claro que, no fue una reseña tan sincera como la que tú has hecho.
    Suele pasar a veces que los libros narrados en dos tiempos, a veces fallan en alguno. Encontrar alguno en el que ambas épocas se conecten, estén sincronizadas y gusten, es posible; pero sí que es cierto que siempre nos suele gustar una narración más que otra.
    La verdad es que me da "cosilla" cuando te decepciona un libro; aunque reconozco que para mí es una ventaja saberlo porque eres "mi clasificadora" favorita y me ahorras mucho trabajo y grandes decepciones.
    Un beso enorme. Feliz fin de semana.

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    1. ¡Hola, Macarena!

      A mi los libros narrados a dos tiempos, si están bien escritos, me encantan. Incluso siento debilidad por ellos, porque esa diferencia de tiempos me hace mirar las cosas con más perspectivas y casi siempre enriquecen mi lectura.
      Particularmente lo que no me gustó es que, aún estando mezcladas las tres historias, dos de ellas no tuvieron ningún interés para mí, ni aportaban nada a la tercera historia que sí hablaba de Sofonisba Angguissola.
      Las historias no tenían ningún punto de unión. Pero tranquila que no me decepcionó por completo, jeje. Es más, ahora me llevo una lectura futurile que me apetece mucho: "La señora de la pintura, vida de Sofonisba Anguissola. Una pintora en la corte de Felipe II" (Daniela Pizzagalli).

      Gracias por la visita y por lo de "clasificadora favorita" :-) ¡Un placer, como siempre!

      Un besazo enorme. Feliz arranque de semana.

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  2. Nada mejor que fiarse de tí para descartar o ir a por él. Por eso es bueno llegar aquí .
    Un abrazo.

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    1. Hola, Laura.
      Muchas gracias por la confianza depositada en mí. Eres un sol.

      ¡Sigamos leyendo! y coleccionando momentos con lecturas inolvidables.

      Un abrazo, amiga.

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  3. Mira por dónde, a Sofonisba la conocí por el blog de una amante de la pintura y la escultura que publicaba completísimos artículos sobre la Historia del Arte, con especial atención a la historia del arte erótico. No es que recuerde al detalle todo lo leído sobre ella, pero me resultó tan interesante que cuando, por aquellos días, una de las gatas tejaderas tuvo camada, llamé Nisba (Sofonisba era demasiado largo) a una de las gatitas...

    Centrándonos en lo que relatas, a veces se tiende a experimentar con la escritura ofreciendo un desarrollo atípico de la hustoria que se trata y combinando distintos contextos. Unas veces el resultado es sublime y, otras, los diferentes fragmentos crean un conjunto dispar que aporta poco o nada al argumento. Por fortuna, una mente lectora como la tuya es capaz de recrearse en exclusiva en lo esencial, aparcando lo accesorio.

    Gracias por traer de nuevo a una mujer que brilló por sí misma.

    Besazos.

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    1. ¡Hola, Una mirada!
      Qué bien. Me encantan esos rinconces de la red, que nos ayudan a conocer el Arte en todas sus versiones.
      Con Sofonisba, me ha pasado lo que a tí, que tuve un flechazo con su pintura y la época que le tocó vivir.
      Nisba es un bonito nombre para una gatita, me encanta.
      Cuanto más sé de esta gran pintora, más la admiro y más me maravillo con su trabajo.
      Es increíble cómo pintaba, cómo evolucionó a pesar de las piedras que encontraba en su camino por el hecho de ser mujer.

      Particularmente, a mí me recuerda a Vermeer -al que admiro muchísimo- pero mucho mejor todavía; mejor técnica, mejor luz, mejores colores, pero sobre todo lo que me transmiten sus obras es algo inabarcable. ¡¡Cómo no querer saber más sobre esta artista!!

      Había algo en Sofonisba que no pasaba desapercibido para la sociedad de entonces, pero es que ahora mismo sigue habiendo un halo de misterio y belleza en sus cuadros, de perfección y amor por la pintura, que al menos a mí me llega con mucha intensidad.

      Te voy a contar un secreto, es mi primera incursión en las letras de este autor, pero no me dejó ni pizca de ganas de querer leer más obras suyas. Me resultó muy antipático y estirado en las partes en que hablaba de él. No como un asunto pasable, sino como algo incómodo y fuera de lugar.
      Pero bueno, son impresiones personales mías como lectora. No dudo que haya gente a quien le rechifle este libro en particular, o este autor en general.

      Gracias a ti, como siempre.
      ¡¡Sigamos encontrando a Sofonisba en sus obras!!

      Un beso grande.

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