A merced de un Dios salvaje.



Esta semana me he leído el libro “A merced de un Dios salvaje”, de Andrés Pascual.
Se trata de un triller psicológico que tiene como escenario La Rioja. 

El lenguaje en que está narrado es sencillo, y los capítulos no son muy largos.
La Rioja es una protagonista más de esta historia, gracias a que su autor ahonda en una tierra que conoce muy bien; en sus tradiciones, en sus costumbres, en el carácter de sus gentes, etc. 

Es un libro muy visual, con muchos ingredientes en su trama, pero a pesar de todo, algo tiene que no me termina de "gustar".
Por momentos sentí que estaba escrita por alguien muy novel (*), y no me gustó el uso de alguna expresión canaria que aparte de irreal, de tan socorrida ya resulta muy manida. 
Sin quitarle mérito a toda la trama que se monta y a la cantidad de personajes que entran en escena, me resultó un poco floja de narración, de estilo un tanto pueril. 
Casi a la mitad del libro avanzaba más queriendo saber el desenlace que disfrutando de la propia novela. 

El autor se llama Andrés Pascual, nació en Logroño (1969). Es Licenciado en Derecho, profesión que ha ejercido durante más de veinte años. 
(*)Actualmente se dedica a la escritura y ha publicado siete libros (así que de novel, nada).
Ha publicado siete libros: El Guardián de la flor de loto (2007), El compositor de tormentas (2009), El haiku de las palabras perdidas (2011), El sol brilla por la noche en Cachemira (2012), Edén (2014), El viaje de tu vida (2016), Taj (2016), A merced de un Dios salvaje (2018)
Y junto a Ecequiel Barricanrt, ha escrito "El oso, el tigre y el dragón" (2017)


Sinopsis:
«Entre las cepas, una figura humana. Los brazos caídos, la cabeza cubierta por la capucha de una sudadera. Quiso echar a correr, pero el miedo atroz corrió más que él y se introdujo en su mente, repleta de imágenes del abuelo ensangrentado, y fue incapaz de moverse. Los piececitos descalzos, el pantalón del pijama que apenas se mantenía en su sitio de tan flaco que estaba y aquel temblor que castañeteaba sus dientes mientras la figura se acercaba».

Hugo Betancor, un fotógrafo de prensa viudo y en horas bajas, llega al pueblo vitivinícola de San Vicente de la Sonsierra para reclamar la herencia de Raúl, su hijo de once años aquejado por una enfermedad rara. Desde que ambos ponen un pie en Finca Las Brumas, la bodega de los abuelos del niño, todo empieza a torcerse de forma descontrolada.
Veinte años atrás, un hermano pequeño de la madre de Raúl, estremecedoramente idéntico a él, desapareció sin dejar rastro durante una tormenta. Un suceso que marcó la vida de todo el pueblo, cuyos habitantes no han sido capaces de liberarse del peso de la culpa, del ahogo de la sospecha… y del temor a que aquella desgracia vuelva a repetirse.

A merced de un dios salvaje es un thriller psicológico que se desarrolla en el corazón de La Rioja, una carrera contrarreloj a través de viñas idílicas y tradiciones milenarias.

Comentarios

  1. Precisamente a mí lo que me llamó la atención -y no negativamente- fue ese lenguaje sencillo que ayuda a galopar por la historia hasta el final. Y mira que, como en el caso de la autora de El silencio de la ciudad blanca, Pascual hace también una guía de lugares, festejos y tradiciones, por no hablar del elemento aglutinador y desencadenante de todo: la climatología. Se nota, como en el caso de la alavesa, que el autor es un enamorado de su tierra. La Rioja, pese a su pequeñez, es un enclave portentoso y el autor se recrea.

    Otro aspecto que me gustó de la novela es la visualización que se hace de una enfermedad rara; estoy muy sensibilizado con estas enfermedades porque conozco la lucha feroz de una familia de Huesca cuya hija murió de una de ellas (gliomatosis cerebri). El autor describe a la perfección cuáles son los entresijos para tratar esas enfermedades: Tanto se aporta de manera particular, tanto se investiga, luchándose contrarreloj. Es duro pero es la realidad. Y en la novela, el síndrome de Dravet es casi un personaje más y, desde luego, el elemento clave de la trama.

    Lo de las expresiones canarias se me pasó por desconocimiento. Según te leo, allí el autor no estuvo afortunado. De acuerdo, también, en ese querer avanzar para conocer cuál es el desenlace. Se acaba en ascuas.

    Madredelamorhermoso… ¡cómo me he extendido!
    Un abrazo, apreciada y admirada Contadora de Libros.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un millón de gracias por este comentario.
      Madredelamorhermoso.....con él has añadido mucho valor a esta entrada!!

      Qué bueno es cuando encuentro opiniones similares ante un mismo libro leído, porque uno empatiza en emociones y sensaciones con otros lectores, en gustos, etc.
      Pero también qué bueno es cuando un mismo libro llega de manera tan diversa a cada lector. Creo que ahí radica la riqueza de este mundo literario, en que cada libro puede sentirse y vivirse de mil maneras, y que cuando cada lector lo hace suyo entiende que hay factores personales que pueden condicionar.

      En mi caso, he de reconocer que pesó mucho esa expresión canaria.
      Sucedía en el 1/4 de libro y fue un poco como......."¿en serio? con lo bien que íbamos?!?!"
      Visualiza un globo que se desinfla. Pues más o menos.

      No obstante y a pesar de ese "pinchazo" el libro no dejé de ver sus bondades, y de disfrutarlas!

      Agradezco que hayas nombrado algo que yo obvié y que realmente es importante: la visualización de una enfermedad rara, cómo el escritor nos hace tomar conciencia de estos casos y sensibilizarnos con el tema.
      De acuerdo contigo también en lo bien que describe La Rioja (lugares, gente, costumbres, clima....) se nota que el autor es un enamorado de su tierra. Y eso es un plus.

      Otro abrazo para ti, apreciado, admirado y generoso Lector.

      Eliminar
    2. Bueno, son dos puntos de vista que, aun divergentes, tienen mucho en común. También a mí me ayuda y estimula leer una oponión que se aparta de la mía.

      Una abrazo.

      Eliminar
    3. Es verdad, yo también lo veo así. En esta ocasión divergentes pero con mucho en común.
      Más abrazos.

      Eliminar
  2. ·.
    El lugar, àra desarrollar la trama, es estupendo. Lo demás, viendo tu análisis, no invita mucho a la lectura.
    Como siempre, eres una excelente contadora de libros.
    Un beso

    LMA · & · CR

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Alfonso.
      Es un plus añadido, como dije La Rioja es una protagonista más. Y que alguien que la conoce así de bien te la sabe contar y consigue transmitir con esa intensidad, es un lujo.

      Como siempre, eres muy generoso conmigo.
      Gracias.
      Un beso.

      Eliminar
  3. A veces los libros no nos llegan a emocionar por algo indefinible, no porque estén mal escritos, sino porque no llegar a tocar esas fibras necesarias. Otras, simplemente es que se publica demasiado y no es tan sencillo escribir bien como la gente piensa. Desde luego, es curioso que con toda la publicidad que se da ahora a los thrillers no haya oído hablar antes de este autor. Este, a pesar de que a Una mirda sí le ha gustado, me lo perdono.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Tawaki.
      Te doy toda la razón. A veces el "problema" no es del libro, sino de cómo lo recibimos los lectores.
      Aunque muchas veces descarto un libro de manera definitiva si no me gusta o engancha, otras tantas veces tan solo pospongo su lectura.
      En un intento, y certeza, de encontrar otro momento adecuado para el libro.

      Hay muchos autores por descubrir. Y tantos libros buenos por leer!!!
      Qué suerte la nuestra!!!!
      Gracias por tu comentario.

      Eliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El peso de la nieve.

Ruperta JuntaPalabras.