Presente

Era la primera vez que en el fondo veía unos ojos vacíos, y sentí escalofríos.
Intentaba mirarla sin que nada delatara lo que estaba sintiendo.
No directamente sino con suavidad, de puntillas, sin molestar, sin tener la sensación de entrar en la privacidad de alguien que no te ha invitado a pasar.

Su voz es muy dulce y lozana, si la escuchas con los ojos cerrados nunca dirías que tiene ochenta y tres años, a lo sumo cuarenta y siete.
Hoy apareció con un paquete de pequeñas dimensiones, envuelto en papel de regalo.
Es para ti- me dijo-
Y tuve que dar la vuelta para alcanzarla y llegar a ella. El tiempo justo para darme cuenta, de inmediato, que no podía aceptar ese presente. Los recursos económicos de esta señora eran tan ajustados que muchas veces, me preguntaba a mi misma cómo haría para salir adelante mes a mes.

Por favor- le respondí- se lo agradezco muchísimo pero no tiene que regalarme nada. Me siento feliz por el detalle y porque me valore usted y me tenga en estima y con tanto cariño.
Pero por qué- preguntaba ella una y otra vez-. Yo quiero regalárselo.

En ese momento que dije que igual al día siguiente, o la próxima vez que nos viéramos no recordaría que me obsequió con un detalle que yo valoraré toda mi vida, ni que me lo había dado, o que yo insistí en no aceptarlo pero que su insistencia fue mayor aún.
Y al mismo tiempo entendí que el presente es lo mejor que esa señora tiene. Es lo único que puede controlar. El presente de ser feliz regalando a una persona que aprecia aunque no le una ningún vínculo con ella, el presente de ver su cara de felicidad mezclada con sorpresa y agradecimiento sincero. El presente de escuchar cuán bonito era el regalo y de vérmelo puesto. El mirarle a los ojos y por un breve instante llamado "presente", no encontrarlos vacíos.

Comentarios

  1. Un regalo así es un tesoro, el valor es lo de menos, es imposible y cruel el, despreciarlo aunque se vaya con la mejor intención, eres afortunada.

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    1. Un tesoro de los grandes, Marcos.
      Lo recordaré toda la vida, un gesto precioso y de un valor incalculable. No tiene precio algo así.

      Gracias.
      Un beso.

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  2. qué hermoso relato, amiga, la gente que va perdiendo los anclajes del pasado siente la necesidad de vincularse con el presente, y un regalo es una forma maravillosa de conectar con el aquí, con el ahora, de conectar, sobre todo, con los demás. regalo es, también, el que nos haces con textos así

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    1. Gracias, amigo.
      Tu comentario ha sido precioso, de enmarcar. Esos anclajes del pasado que algunas personas pierden....y las maravillosas formas de conectar con el presente....... Sin duda a mi me lo pareció.

      Gracias de nuevo por ser y estar. Siempre.
      Besossss.

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  3. El presente es nuestro mayor regalo, independientemente de la edad de cada uno, porque cada momento es único.

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    1. Seguro que llevas razón.
      ¡¡¡¡¡¡Pero a veces cuesta tanto darse cuenta de ello!!!!!

      Un beso.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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