La hora azul.
He terminado de leerme la novela "La hora azul", de Paula Hawkins. Una vez leí un libro de esta autora ("la chica del tren") y me desagradó tanto que recuerdo hasta haberme enfadado conmigo misma por haberlo leído. Sensación única que no me ha vuelto a pasar en mi vida con ningún otro libro, ni con ningún otro autor. Fue algo tan dispar a mí en todos los sentidos, que me nació cierta aversión a esta autora. Actualmente el cuerpo (y la mente) me piden leer novela negra, y vaya usted a saber por qué........he vuelto a leer un libro suyo. Ni yo misma lo entiendo. Pero en esta ocasión es diferente, tiene sus matices; no salgo huyendo, no me enfado conmigo misma ni mucho menos, pero me reafirmo en que esta autora y yo no nos vamos a gustar nunca en la vida. Este libro no empieza mal, pero al poco de avanzar en su lectura notas que va de más a menos, en caída libre y sin frenos. No me gustó el argumento, no me gustaron los personajes, no empaticé con ninguno de ellos, p...
Preciosa foto. Gran verdad la de Marco Aurelio.
ResponderEliminarAbrazote
Con la foto sentí un flechazo al verla.
EliminarY al primer impacto me susurró: Dulzura.
Luego vino la frase.
Me alegro que te gustase, tocaya.
Un beso!
Madrecita mía,
ResponderEliminarmadrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.
Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en ramo;
deja revolverlo
sobre tu regazo.
Juega tú a ser hoja
y yo a ser rocío:
y en tus brazos locos
tenme suspendido.
Madrecita mía,
todito mi mundo,
déjame decirte
los cariños sumos.
Poema de Gabriela Mistral
Un beso
Bonita poema, Jubi.
Eliminar¿Hay algo con más dulzura que una madre? Lo dudo.
Gracias por tu aportación.
Un besote.
Pues una foto así es el vivo retrato de la dulzura.
Es cierto que nadie puede resistirse a la dulzura. Añadiría, la dulzura siempre es sincera. El intento de fingirla siempre suele resultar una falsedad que incomoda a quien la recibe.
un beso
· LMA · & · CR ·
Hola Ñoco.
Eliminar¿Verdad que si? Es lo que me transmitió al verla, mucha dulzura.
Pues has dicho algo muy acertado e interesante que me hizo pensar. Ciertamente no imagino a alguien fingiendo dulzura porque se notaría a lo lejos esa falsedad como bien dices.
Todas las falsedades ajenas que uno siente son incómodas pero se me antoja que en este campo de la dulzura, sería más incómoda aún si cabe.
Gracias por tu comentario.
Un beso!
El problema con la dulzura es que para ganar la guerra ha de estar dispuesta a perder muchas batallas.
ResponderEliminarHola Tawaki.
EliminarTu comentario me dejó pensando......dando vueltas a esa particular percepción de la dulzura.
Y no sé si estoy realmente de acuerdo, o si logré entenderlo en toda su amplitud.
La dulzura debe perder batallas para ganar la guerra? ¿La dulzura o las circunstancias?
La dulzura es innata en algunas personas, sean las circunstancias que sean.
Mmmm sigo pensando y me voy pensando, sí.
Muchas gracias por tu comentario.
Un beso.