Hijos del carbón.

 

Estos días me he leído el libro “Hijos del carbón”, de Noemí Sabugal. 

Es un libro precioso, emotivo y objetivo, escrito por una hija de minero que a su vez también es nieta de minero. Ella narra sucesos que conoce de primera mano junto a testimonios de muchos otros mineros y familiares, mezclado con memorias, ensayo y reportajes.  Es una especie de crónica pero fundamentalmente narrativa actual. 

Creo que es un libro absolutamente recomendable. Yo no conocía prácticamente nada del mundo minero en España, y he llegado a esta conclusión después de leer el libro, gracias a que la autora ha hecho un gran ejercicio de investigación. Minucioso y detallado, objetivo pero con corazón. 

Una primera parte del libro, que me gustó muchísimo, nos habla de cómo comenzaron las minas en este país. “El carbón es la roca con la que se ha edificado el desarrollo industrial del s. XIX y la mayor parte del s. XX”.  La autora nos adentra en el día a día de las cuencas mineras, en cómo cerca de las minas se establecían los colegios, economatos, hospitalitos (habían muchas muertes en las minas), cantinas, centros de ocio, cafés-teatros, etc . Era todo un microcosmos. Cuyo fin consistía en atraer mano de obra fija y fiel, pues hasta ese momento los mineros se desplazaban muy lejos de sus casas y familias para enviarles el dinero que ganaban. Es muy curioso cómo todo esto se inició con una clara distinción de clases sociales (castas); Las casas de los ingenieros y jefes eran buenas y estaban cerca de las minas, en cambio las casas de los mineros eran barracones y podía estar mucho más alejados. Todo ese microcosmos era del propietario de la mina, si te ibas te quitaban la casa, el baño era de ellos, la cama….hasta el espejo en que los mineros se miraban cada mañana eran de sus jefes. 

También me gustó mucho la parte en que nos adentra en las condiciones en que tenían que trabajar los mineros, hace un extenso recorrido por la primera huelga de mineros (1992) llamada Marcha Negra entre León y Madrid. Todas las televisiones la emitieron y fue el inicio de partida para las negociaciones del Primer Plan del Carbón (1998-2005) que por cierto finalizó sin conseguir los objetivos (un fracaso absoluto, entre otras cosas querían crear 24.400 puestos de trabajo, no solo no lo consiguieron sino que perdieron 17.000 puestos). Un despropósito más de los muchos que ha sufrido este gremio. Le siguieron huelgas con eco en la prensa internacional, lo que fue un duro golpe para la dictadura. Franco envía a la cárcel a muchos por prestar apoyo a los huelguistas (tortura, malos tratos, se les acusaba sin motivo de sublevación para darles mayor castigo, etc.) 

La segunda parte del libro, ahonda más en la época actual y en el análisis de qué nos ha llevado a estar en esta situación. La autora hace un recorrido en persona por las principales cuencas mineras de España (Asturias, León, Palencia, Aragón, Teruel, Barcelona, Ciudad Real, Sevilla, Córdoba, A Coruña...). La nefasta situación actual en todas las cuencas mineras españolas es fruto de un despropósito político, de una evidente falta de planificación y desencuentros políticos, aunque también la lejanía de grandes ejes de comunicación y las dificultades para cambiar de un trabajo asalariado al camino del emprendimiento. Quisieron traer turismo a las minas, pero casi todas están abandonadas. Hay muchos Museos pero igualmente abandonados casi todos ellos. Abandono, saqueos, peligros.....El lector se queda con la sensación de desfachatez absoluta, todas las ideas se quedaron a medias, se invirtió mucho para nada. Un claro ejemplo de desidia por parte de los políticos y gobierno. 

Noemí Sabugal (Santa Lucía de Gordón, León, 1979) es Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, obtuvo el Premio de Periodismo de Castilla y León Francisco de Cossío por el reportaje “De cruces de caminos a cruces de cultura”, sobre la inmigración en el barrio leonés del Crucero.  Es autora de las novelas “El asesino de Sócrates", finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones y elegida para representar a España en el XI Festival Europeo de Primera Novela de Budapest. “Al acecho”, ganadora del Premio Novela Felipe Trigo. “Una chica sin suerte”, sobre la cantante de blues Big Mama Thornton. 

Sinopsis: Esta es la historia del fin de un modo de vida. Esta es la historia del final de una cultura. Una obra única y emocionante sobre las historias ocultas tras el cierre de la minería del carbón en España. “Nos mancharemos las manos y la cara de carbón y caminaremos por una senda que está a punto de quedar borrada”.  Hijos del carbón es un libro que se va a leer durante años y, por ello, solo se podía haber escrito ahora. En esta obra tan singular, mezcla de autobiografía, memoria, ensayo y reportaje, Noemí Sabugal narra sus recuerdos de infancia ligados a las minas de carbón y se embarca en un viaje por los principales entornos mineros de España: Galicia, Asturias, León, Palencia, Córdoba o Teruel. En cada una de las etapas conversa con trabajadores de los pozos, con políticos, con vecinos o con comerciantes, todos ellos afectados por una transición energética que conlleva el fin de una cultura y de una forma de comprender el mundo. Las implicaciones económicas y sociales del cierre de las minas tendrán su correlato en las vidas de todos los “hijos del carbón” que ahora buscan un futuro nuevo y una nueva energía con la que poder ponerse de nuevo en pie. 

Comentarios

  1. De la minería del carbón podría referirte a "Sub Tierra" de Baldomero Lillo. También la novela "Germinal" de Emile Zola (pocos leen ya a Zola).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El libro se llama "Sub Terra" pero al corrector no le gustó y puso "Tierra", mis excusas...

      Eliminar
    2. Hola, Jenofonte.
      Tomo nota del libro que citas, muchas gracias!!
      Un saludo.

      Eliminar
    3. No te preocupes, ya sabemos que a veces el corrector tiene vida propia.....

      Eliminar
    4. Un antiguo dicho afirma que los mineros no podemos venderle el alma al diablo, porque ya se la tenemos vendida a la Compañía...

      Eliminar
    5. No había escuchado antes esa frase, pero tras leer el libro y descubrir tantas cosas sobre los mineros, me parece una frase muy acertada. De tan real, da escalofríos......

      Eliminar
  2. ·.
    Más que soberbio, un trabajo extraordinario has hecho al retratar y comentar la vida de las minas y sus mineros. Solo te faltó una frase... "hasta el alma de los mineros eras de los propietarios de las minas". Conozco el entorno de algunas minas de Asturias y León, en tiempos en los que el paisaje era negro por el polvo del carbón. Ahora, la vía verde del desarrollo no cuaja. No hay buen porvenir para esas minas y sus mineros.

    Un beso Nélida.
    y disculpa, ando algo escaso de tiempo, pese a tener todo el tiempo que se escapa de entre los dedos.

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Alfonso.
      Muchas gracias por tus palabras.
      Me gustó mucho este libro y tomé muchas notas, por eso me explayé un poco más esta vez jeje.
      Oye qué frase más buena la tuya, ciertamente "hasta el alma de los mineros era de los propietarios".
      Supongo que para quienes han vivido de cerca ese paisaje negro por el polvo del carbón, ya sea de primera mano o porque lo han visto en terceras personas, este libro debe ser muy especial.
      Tristemente yo también opino que no hay porvenir para lo poco que queda aún de esas minas y sus mineros..

      Otro beso para ti, Alfonso.
      Y nada que disculpar, siempre es un placer verte, y saber que estás cuando no te veo :-)

      Eliminar
  3. Me causa mucha curiosidad, Nélida, entre otras cosas, porque mi padre es Ingeniero de Minas y trabajó en las minas de Linares y La Carolina cuando yo aún no había nacido. Así que me ha contado cientos de historias acerca de cómo era el trabajo y de las condiciones del mismo a finales de los sesenta y principios de los 70. Finalmente, las minas cerraron y luego se produjo el cierre de la fábrica de Land Rover, que fue cuando nos trasladamos (o se trasladaron) a vivir a Melilla, de donde es originario mi padre y su familia.
    En fin, que me enrollo mucho... Que si el libro está guay, me lo leeré.
    Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Macarena.
      Pues a lo mejor a tu padre le podría gustar mucho leer este libro.
      Y siendo tú hija de un Ingeniero de MInas que trabajó en las minas, seguro que también lo verías con otros ojos. Pienso que si yo vi tantas bondades en este libro y en su autora, tú puedes paladearlas más y mejor. Seguro.
      Hay momentos en que ella habla de cuando siendo niña su padre estuvo 45 días en huelga encerrado en la mina, tanto ella como su hermana le escribían y hacían dibujos que los otros mineros les hacían llegar bajo tierra.

      Lástima que cerrase la Mina donde trabajó tu padre y luego la otra fábrica donde también trabajó. La vida está llena de etapas, lo importante es poder seguir siendo feliz en cada una de ellas y llevarte para adelante solo lo bueno de las anteriores.
      No te enrollas, en serio que me gustó mucho que me contaras todo esto. Muchas gracias.
      Un besote grande.

      Eliminar
  4. Qué espléndida reseña de un libro que trata un tema tantas veces olvidado y con el aval de haber sido escrito por alguien que conoce la mina y sus gentes por haber estado en ella su pan y el de su familia. Estos argumentos, que tan a desmano quedan si no se vive allí donde se desmenuza el subsuelo son imprescindibles para conocer y valorar un trabajo indispensable del que solo nos acordamos cuando las gentes de la mina se ven empujados a salir al exterior para reivindicar sus derechos. Y es que la mina, por su particular idiosincracia, ha tenido que salir a la palestra incansablemente.

    Bien, pues, por Noemí Sabugal y por ti, Nélida, que nos la presentas para que tengamos la oportunidad de adentrarnos en su libro.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Una mirada....
      Muchas gracias por tus palabras.
      Ciertamente llevas razón, al menos yo coincido contigo, en ese valor añadido que le da el que su autora haya sido hija de minero y nieta de minero.
      Ya sabes que muchos temas, entre ellos las minas del carbón, se vuelven los grandes olvidados o incluso silenciados. Que un libro te invite a saber más y lo haga de esta manera (contando vivencias personales con experiencias de vecinos, testimonios de los que vivieron aquello y de sus familiares, documentarse, hacer alusión a otros libros, etc.) es todo un lujo.

      Espero que si te haces con este libro, te guste tanto como a mi.
      Muchas gracias de nuevo.
      Besos.

      Eliminar
  5. Una reseña fantástica, muy completa, que aviva mi interés y mi miedo. Interés por un mundo que conozco aunque sea de oídas por unas minas en las que las condiciones de trabajo fueron brutales y por una lucha obrera que consiguió muchos de los derechos que se disfrutan hoy en día. Y miedo por el tratamiento que se le pueda dar a una actividad denostada, poco conocida y peor explicada. Compraría el libro si estuviese seguro de su objetividad. Es cierto que hay muchos museos mineros cerrados después de que los políticos de turno se llevaran el dinero, pero de ahí a hablar de una minería moderna nefasta hay mucho trecho. El carbón en España siempre fue caro y malo, pero hay más minas en nuestro territorio nacional. Hay más minerales. Con frecuencia se habla solo del aspecto negativo, de la contaminación y de las condiciones laborales, pero se obvian las ventajas que estas empresas aportan. ¿El libro habla de las dos cosas o se centra solo en las primeras?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Tawaki.
      Muchas gracias por tus palabras.
      El libro ya por su título se intuye, solo habla de las Minas de Carbón. Exclusivamente de ellas, haciendo un repaso magnífico y minucioso de su Historia.
      Ha sido un despropósito la mala gestión política del tránsito de cierre de estas minas. Es una lástima todo lo que ha tenido que pasar este gremio, y el nulo porvenir para lo poco que queda de ellas hoy en día.
      Como dije el libro me pareció, entre otras cosas, muy objetivo y bien documentado.
      Con el plus añadido de estar contado por alguien que no solo escribe bien, sino que ha vivido de primera mano lo que es (y ha sido) las minas del carbón, al ser su padre un minero y su abuelo también.
      Gracias de nuevo.
      Un beso.

      Eliminar
  6. La crónica es un género divulgador por excelencia, y si está escrita por una novelista de la talla de Noemí Sabugal (autora que me acabas de presentar con currículo y todo) entonces ¡Más que mejor!. Un dato curioso...la gran Chabuca Granda, compositora de "La Flor de la canela" que es algo así como el segundo himno nacional del Perú, también era hija de un minero y nació en una ciudad cercana a la mina.
    Gracias pot tu recomendación.
    ----
    En otro orden Contadora, quiero compartir contigo lo que para mí es una gran noticia. Mi texto UNA GUITARRA EN LA SELVA, acaba de obtener Mención Honorífica en el concurso literario de temas amazónicos de El Coca, denominado Orellana Lee IV. Lo colgué en tigrero y me gustaría tener el privilegio de que lo leas ¿cuento con eso?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Alí Reyes.
      Gracias a ti por venir hasta aquí y darme tu opinión.
      Como digo, el libro merece mucho la pena. Solo espero que si algún día lo lees, te guste tanto como a mi.

      En otro orden de cosas, te felicito por esa mención honorífica de tu texto. Gracias por la invitación, cuando pueda pasaré a leerla con mucho gusto.
      Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El viaje de las palabras

Primavera extremeña.

Nuestra Casa.