Las señoritas de escasos medios.


Esta semana me he leído el libro “Las señoritas de escasos medios”, de Muriel Spark.

Me ha gustado mucho. 

Cada vez estoy más convencida de lo maravillosa y extensa que es la literatura inglesa y siento que apenas he vislumbrado la punta del iceberg, quedándome aún mucho por descubrir y disfrutar. 


Las señoritas de escasos medios, no es una novela al uso, más bien diría que es una narrativa o crónica, cuya voz se sitúa en el presente y los acontecimientos veinte años atrás. Está muy bien ambientada en la Inglaterra de 1945, y casi todo transcurre dentro de los muros de “El Club May of Teck”, un edificio creado para “dar amparo social y seguridad económica a las señoritas de escasos medios”, que fue fundado por la Reina de Inglaterra.


Es un libro irónico a veces, y dramático casi todo el tiempo. La autora consigue hacernos vivir el lado amable de las cosas cuando lo que sucede es miserable (cartillas de racionamiento para la comida, vales para canjear por ropa o por pastillas de jabón, etc.)  


Hay personajes sublimes entre esas señoritas, que te arrancan una sonrisa por cotidianas, simpáticas y variopintas. Pero hay dos personajes que yo destacaría por encima del resto; Nicholas Farringdon y Jane Wright.

Jane trabaja en una editorial y es una de las señoritas del Club. Tal vez fue el personaje que más me gustó, ella tiene una visión irreverente y divertida de los pesos pesados de la literatura de entonces y envía misivas a los escritores más importantes para obtener una respuesta de los mismos con su rúbrica, que luego vende a cambio de dinero. 

Nicholas es un personaje muy interesante. Es un anarquista, y un poeta que aún no se ha dado a conocer cuando lleva un manuscrito a la editorial donde trabaja Jane. 

Al poco es invitado por ella a los almuerzos de los domingos en el Club May of Teck, y entre conversaciones y conversaciones con las chicas que allí conviven, Nicholas termina sabiendo más que nadie de todo y de todos. Se convierte en un enamorado de la Institución. 


Con esta lectura he descubierto a una Escritora en mayúscula, que posee el don de convertir la literatura en belleza; esa literatura que brinda un rico y exquisito vocabulario, que ensalza las palabras y expresiones, que abarca un cosmos en cada idea, que sugerentemente envuelve y atrapa por su buen gusto y elegancia.


Muriel Spark, nació en Edimburgo (1918) y falleció en La Toscana (2006). Poeta y novelista, empieza a escribir cuando se traslada a Italia (1954). 

Hija de padre judío y madre presbiteriana, se trasladó a Thodesia con su marido (un tipo violento y depresivo), al poco lo abandonó y regresó a Reino Unido donde trabajaría desde 1944 en contraespionaje bélico, llegando a ser condecorada como Dama de la Orden del Imperio Británico. Años más tarde se convirtió al catolicismo, que, según contaba ella misma, fue el acontecimiento crucial en su carrera como novelista.


Sinopsis: Ambientada en las ruinas de Londres durante la difícil primavera y el verano indigente de 1945, recién acabada la Segunda Guerra Mundial, Las señoritas de Escasos medios (1963), considerada una de las mejores novelas de Muriel Spark, se ocupa del mundo deliciosamente despreocupado de unas chicas que viven en un club residencial para mujeres solteras, y que van pasando por varios estados de ligue. En un contexto cerrado, que proporciona el cristal a través del cual contemplar el panorama histórico de un austero Londres que resurge de sus cenizas, seductora y de una comicidad deslenguada, Las señoritas de escasos medios  es una divertidísima novela de costumbres y un despiadado análisis de afectos y filiaciones, que pertenece a la gran tradición de la novela inglesa de posguerra, de la que es un referente ineludible.

Comentarios

  1. Me pasa con la literatura inglesa como con las series televisivas de esa nacionalidad, que, a priori, les doy mi confianza porque, aunque puedan ser fiascos, las posibilidades de que se trate de obras de gran calidad son mayoritarias. En el caso de esta autora que traes -y cuyo nombre llevo un buen rato pensando de qué me suena- el mismo hecho de haber vivido y conocido bien la época de la que escribe ya es un detalle para avalar la correcta recreación de la historia que narra, además de todos los datos que tú misma has dejado. El mismo título genera cierta apetencia por saborear el interior.

    Quiero repasar otros títulos de Muriel Spark porque, como te he dicho, no me resulta extraña y es posible que haya leído alguna novela suya (no la que reseñas) en algún momento.

    Me ha encantado la sinopsis de esta novela.

    Cordialidades mil.

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    1. Hola. Una mirada.....
      Totalmente de acuerdo contigo, me pasa lo mismo: me atrae mucho la literatura inglesa porque encierra grandes tesoros. Me apasiona descubrirlos con libros como éste.
      Yo no conocía -a priori- a la autora, no me sonaba de nada, pero después de esta lectura me quedo con ganas de leer más obras suyas.
      Ya me contarás si te suena tanto su nombre por haber haber leído algún libro suyo que puedas recomendarme..
      Muchas gracias, como siempre, por tu visita y aportaciones!!
      Un beso.

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  2. Otro para la lista, y es que la literatura británica da mucho de sí. Por lo general se trata de obras muy cuidadas que, lejos de estar escritas de cualquier manera, te trasladan a otros mundos y épocas muy bien recreados.

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    1. Hola, Tawaki.
      Me alegro, espero que te guste si finalmente te decides a leerlo.
      Veo que la literatura inglesa tiene muchos adeptos. Es genial. No solo te traslada a otros mundos y épocas, sino que lo hace con una belleza literaria tan destacable....

      Gracias por tu comentario.
      Abrazos.

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  3. ·.
    Muy interesante. No conocía esa figura de protección para 'señoritas de escasos medios' Sería muy interesante volver a ella. La definición de escasos medios tendría problemas.

    Un abrazo

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

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    1. Hola, Alfonso.
      En aquella época y aquel país, había protección para este grupo de jóvenes máxime cuando una guerra había azotado y desolado al país. Era otra cultura, otras costumbres, otras tradiciones....
      Probablemente hoy en día tendrían problemas muchas cosas, empezando por las palabras "elegidas" como bien apuntas, y no digamos ya de "símbolos". En fin, en muchas cosas hemos avanzado pero en otras hubiera sido mejor echar el freno, ¿verdad? y quedarnos con lo de antes.

      Gracias por tu comentario.
      Besos.

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