Voces de Chernóbil.


Esta semana me he leído el libro “Voces de Chernóbil”, de Svetlana Alexiévich.
Y ahora me siento ante una hoja en blanco con una mezcla de sentimientos muy fuertes y unas voces que resuenan en mi mente como ecos de esa herida que aún no ha cicatrizado.

¿Se puede decir, que un libro es hermosamente triste?
Tal vez eso diría de este libro. Triste pero hermoso, además de necesario. En el sentido de hablarnos sin mentir, de dar luz a esas voces que han sido silenciadas desde aquel fatídico abril de 1986, hasta el día de hoy que siguen viviendo estigmatizadas, sin recibir apoyo ni aceptación por parte de los que no viven en la zona. 

A este libro yo le pondría la calificación más alta. Es un compendio de testimonios muy variados e intensos, que dan al lector todo los instrumentos necesarios para pintar el cuadro de la Verdadera Realidad de Chernóbil. 

Claro que son testimonios duros, durísimos. 
Cuerpos consumidos, malformaciones, pieles que se desintegran esperando una muerte inminente, dolor físico, dolor del corazón para quienes son testigos de todo eso en sus seres amados, quienes sufren las consecuencias y secuelas en sus hijos, en sus tierras, en sus animales, en su calidad de vida pero sobre todo en su alma porque ese dolor no desaparecerá nunca. 
Se mezcla el sufrimiento, la impotencia por la desinformación, la rabia, el miedo y el continuo rechazo del resto de la sociedad hacia quienes provienen de Chernóbil.
Hubo mucha desinformación, mentiras y engaños. El gobierno enmascaró la realidad con el fin de reclutar bajo coacción a aquellos “voluntarios” que iban totalmente desprotegidos a trabajar a la zona cero.

Hay tantas vidas en este libro, y tantas muertes, que es imposible no emocionarse. 
Como lector/a vives todo con mucha intensidad y sientes en primera persona lo sucedido; aquí y ahora. 
Un libro que me ha enseñado muchas más cosas de Chernóbil de las que ya conocía. Y que entre monólogo y monólogo, me hizo avanzar y acompañar a los verdaderos protagonistas de esta desgracia, consiguiendo que no caigan en el olvido.

Dicho todo esto, hubo algo que hizo que el libro me gustara menos por momentos, y es que se vuelve un poco repetitivo. Aunque entiendo que es normal porque estamos ante un libro de testimonios (y no una novela con un principio, un desarrollo y un final) . Aún as, sigo pensando que es un magnífico libro y que merece mucho la pena.

Svetlana Alexiévich, es una prestigiosa periodista y escritora bielorrusa, nacida en 1948. Posee un espíritu profundamente crítico de la antigua Unión Soviética y de las secuelas que ha dejado en sus habitantes. 
Su gran compromiso con los que sufren y su fructífera carrera literaria han sido reconocidos con innumerables galardones, entre los que cabe destacar el Premio Nobel de Literatura 2015), Premio Ryszard Kapuscinski de Polonia (1996), Premio Herder de Austria (1999), Premio Nacional  del Círculo de Críticos de Estados Unidos (2006), Premio Médicis de Ensayo en Francia (2013), Premio de la Paz de los libreros alemanes (2013).
También es oficial de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa.

Sinopsis: Chernóbil, 26 de abril de 1986. “Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto”. Esto fue lo último que Vasili Ignatenko, un joven bombero, dijo a su esposa Liudmila antes de acudir al lugar de la explosión. Nunca regresó. Y en cierto modo, ella no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte.

En Voces de Chernóbil, Alexiévich recoge muchas historias con esa doble naturaleza, ya que el libro está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una pólis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, aquí no hubo posibilidad de catarsis.



Comentarios

  1. Me interesa ese libro. Hace tiempo que quiero escribir acerca de esos sucesos, pues tengo una historia en semilla. Pero necesito empaparme de esa atmósfera para dar con el realismo necesario.

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    1. Hola Alí.
      Pues para el fin que buscas, es un libro fabuloso. No hay mejor ni mayor base que los testimonios de primera mano. Realidad pura que alberga todo, desde datos objetivos hasta el sentir de la gente.
      Gracias por venir y comentar.
      Un abrazo.

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  2. Me ha encantado esta reseña, Nélida. He leído muchísimo sobre Chernóbil y me empapo de todos los reportajes que llegan a mis manos, pues me parece uno de los sucesos más tenebrosos de la Historia reciente y cuyas consecuencias aún perduran en el tiempo.
    Entiendo que digas, tratándose de testimonios reales, que es un libro duro, pues aquello tuvo que ser una auténtica pesadilla porque, si con esta pandemia que sufrimos hemos criticado el exceso de información, tan contraproducedente es eso como la desinformación total. Por no hablar del papel del régimen de Ucrania a finales de los 80.
    En fin, me alegro de que hoy nos hayas presentado esta lectura que seguro que haré en cuanto termine las que tengo pendientes.
    Un besaza y ¡Gracias!

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    1. Hola, Macarena.
      Me alegra que te haya gustado esta entrada.
      Chernóbil era un tema en el que quería ahondar desde hace tiempo, y ha sido ahora que me he decidido a leer el libro.
      Dices bien, es uno de los sucesos más tenebrosos de la Historia reciente, cuyas consecuencias aún perduran.
      Cuando lees el libro, te hace estar allí, viendo todo lo que sucede, los cuerpos, las malformaciones, la desintegración, el dolor, la frustración, la desesperanza, la impotencia y la rabia. Te tiras manos a la cabeza y te preguntas ¿cómo pudieron permitir esto, mentir aún sabiendo que con ello moriría tantísima gente?
      Una muerte espantosa. Una auténtica pesadilla, es cierto.
      Es una herida abierta Macarena que no deja de supurar. Fue (y sigue siendo) desgarrador. Ni hablar del régimen en aquella década. Qué horror todo lo que hicieron, qué mal todo.
      Gracias a ti. Yo me alegro de haberte mostrado este libro, que por lo que veo, podría gustarte mucho. Ojalá, si te animas finalmente a leerlo, sea así y lo disfrutes. Porque como dije, es hermosamente triste y merece mucho la pena leerlo por muy duro que sea el tema.
      Un beso enorme.

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  3. No he leído el libro pero he visto el documental basado en el mismo, que es estremecedor hasta descarnar la propia osamenta. Y sí, comparto contigo que se trata de una tragedia coral, una tragedia tan previsible que, cuando sucedió, las autoridades soviéticas pretendieron incluso enterrarla, minimizarla a los ojos del mundo, condenando a muerte a los supervivientes al no ordenar la evacuación inmediata de las zonas habitadas y llevando al matadero a quienes, con entereza y solidaridad, dieron su vida para salvar a quienes, en principio, no se habían visto afectados. Dieciocho días tardaron en informar, oficialmente, de lo sucedido -gracias a Suecia, que fue el primer país en detectar la radiación y alertar al resto de países- y,, aun así, tuvieron la santa pachorra de NO HACER NADA, salvo crear “una comisión de seguimiento”, hasta que todos los informativos del mundo se hicieron eco de lo ocurrido. Demencial. Fue tan horrendo lo sucedido que aún hoy no se sabe con seguridad su alcance.

    Así que te agradezco que hayas traído y reseñado este libro porque son este tipo de documentos los que mejor rinden homenaje a las víctimas.

    Un abrazo.

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    1. Hola, Una mirada.
      Me han hablado de una serie que hay en Netflix, dicen que está muy bien, son seis capítulos sobre la tragedia de Chernóbil. Yo no la he visto aún, pero me apetece verla, seguro que más pronto que tarde lo haga.

      Claro que es estremecedor todo lo que pasó, cómo pudo el Gobierno decir que no había radiación ni peligro, cuando sabía que no era cierto!!
      Pusieron robots en el techo (todo de última generación) y se desintegraban en minutos!!! Si eso hacía con un metal, qué no haría con un cuerpo humano!!!!
      Es terrible. Por eso digo que el libro es necesario, porque mucha gente no sabe aún qué es lo que realmente sucedió allí.
      Que te lo muestren de esta manera tan objetiva (la rabia y el resto de sentimientos los pones tú) como hace la autora, con testimonios de quienes vivieron aquello en primera persona, es la mejor manera de conocer.
      Tenían que medirles la radiación a los trabajadores, como los aparatos se "volvían locos" de los niveles tan altos, y tampoco iban a decírselo para que siguieran trabajando "engañados", inventaron una cifra (para todos igual) y la multiplicaban por el número de días que cada trabajador estaba allí. Todo mentira y por supuesto "por debajo" de la cifra máxima recomendable para la salud.
      Les triplicaban el sueldo, se los multiplicaban hasta por 7, les daban diplomas y galones, ¿para qué? Si en unos meses morirían de la peor de las maneras, tan dolorosa y cruenta. Lo sabían....y no dijeron nada....

      Gracias a ti, Una mirada, por acercarte y compartirme tus opiniones e impresiones. Creo que este libro puede gustarte mucho.
      Si lo lees, y quieres, me cuentas qué te pareció.
      Un beso.

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  4. Será interersante leerlo. Ya nos contaron "la historia" que quisieron y ahora hablan los de la historia real y que no les interesaba contar se cayaron.
    Estoy con las Bellas Extrajeras. He leido Ántrax y te saca la carcajada en esa comisaría rumana el desenlace es tremendo., continúo con los otros.
    Toca seguir cudándonos Nélida, parece que eso no quiere terminar y no lo vamos a soltar tan facilmente..
    Buena noche. .
    Un abrazo.

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    1. Hola, Laura.
      Si te interesa el tema, debes leer este libro, porque aprendes muchas cosas.
      Y no solo datos y sucesos, sino lo más importante te hace sentir el dolor ajeno de toda aquella gente, y hacerlo propio.
      Te hace estar allí viéndolo todo, siento testigo de tanto dolor, de la incertidumbre, de la mentira, de la coacción, de los suicidios que hubieron y nadie habló.
      Fue terrible. Sigue siéndolo, porque hoy en día los que aún quieren buscarse la vida en otro lugar, desde que dicen su lugar de procedencia (Chernóbil) se les rechaza y no quieren tenerlos cerca porque "están contaminados", etc, etc, etc.
      Aquello es una bomba que en cualquier momento puede saltar por los aires de nuevo. Y pasarán cientos y miles de años hasta que, supuestamente, no exista peligro.
      Tremendo. Terrorífico.

      Cuánto me alegro de que te esté gustando el libro Las Bellas Extranjeras. Con "Antrax" yo también me reí a carcajada limpia en algunos momentos.
      ¡Qué bueno!
      Sigan cuidándose.
      Un beso grande.

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  5. Hay quien prefiere no leer libros tristes, mirar para otro lado en intento de que la desgracia pase por su lado sin tocarles, sin fijarse en ellos. Suelen decir que sus vidas ya son lo suficientemente complicadas como para añadir más hiel. Y es algo comprensible. Pero yo prefiero enfrentar los malos momentos, entre otras cosas, porque considero que podemos aprender mucho de ellos y que obviarlos no va a hacer un mundo mejor.

    Es lógico, como dices, que se vuelva repetitivo; a mí me pasó con los libros de Camboya, por ejemplo, pero es que son tantas las víctimas que es inevitable que algunas historias se repitan. Haces muy bien en sacar a la luz estos relatos, porque es muy importante entender lo que pasó.

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    1. Hola Tawaki.
      Estoy de acuerdo contigo. Hay lecturas más "amables" que ésta, pero sin duda eso no elimina la realidad. Y mucho menos el querer conocerla a través del magnífico mundo de los libros.
      A mi nunca me gustó mirar para otro lado cuando de sucesos atroces se trata, y eso que soy muy sensible y el dolor ajeno lo siento con una intensidad demasiado grande. Pero ese rasgo de mi tampoco lo cambio (también el lado bueno de las cosas las vivo con más intensidad).
      En cuanto a lo repetitivo, es así, al ser testimonios reales y no estar ante un libro novelado, los ecos de esas voces muchas veces se superponen. Quizás eso le de más valor si cabe también. Me puedo hacer una idea sobre el libro de Camboya que comentas. ¿Qué libro es, por cierto?

      Gracias por tus amables palabras.
      Un beso.

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  6. ·.
    Impresionante testimonio que en su momento no supimos valorar tal como se merecía.
    El libro fue llevado al cine en forma de miniserie. Si tienes ocasión de verla en HBO no te la pierdas. Es una maravilla de película impecablemente documentadas hasta en el atrezzo.
    Te dejo un enlace:
    https://es.wikipedia.org/wiki/Chern%C3%B3bil_(miniserie)

    Un beso

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

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    1. Hola, Alfonso.
      Veo que tú eres uno de los documentados en el tema, que ha querido profundizar en esa catástrofe y sus consecuencias, las que aún hoy siguen dando coletazos.
      Me han hablado muy bien de una serie que hay en Netflix (no sé si estamos hablando de la misma). Yo es que tengo Netflix gracias a la invitación (gratis) de un familiar.
      Aún no he buceado en ella, pero pienso hacerlo más pronto que tarde.
      Tomo nota de la que me dices, la de HBO, investigaré si se trata de otra serie.
      Muchas gracias por el dato, seguro que me gustará mucho porque a pesar de su crudeza merecerá tanto la pena, como lo ha sido leer este libro.
      Un beso.

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