Constancia y algo más.

"La gente puede decir que no sé cantar, 
pero nadie podrá decir nunca que no canté".
(Florence Foster Jenkins)

Fui algo reticente a ver este estreno en la gran pantalla.
A medida que avanzaba la película tuve sentimientos encontrados. 
Sin duda es complicada de digerir, lleva su tiempo. 

Conocía la historia de Florence Foster Jenkins, y siempre me preguntaba si no tendría a nadie a su alrededor que la quisiera lo suficiente como para evitarle esos ridículos públicos que hacía. 
La proyección va avanzando mientras tú desde tu butaca de terciopelo rojo te vas convenciendo de una manera muy sutil, si no será que no hubo mayor prueba de amor que apoyarla en su sueño por muy disparatado que fuese y hacerle la vida más fácil y feliz.

Me ha gustado conocer más sobre la vida de esta mujer sensible, constante, valiente y poco corriente. 
Nunca sabremos dónde estaba en su mente el límite entre lo real y lo onírico, pero sí que hizo lo que le dio la gana por encima de todo prejuicio y evidencia. 

Comentarios

  1. Supongo que hay formas suaves, cariñosas y elegantes de dejar caer que uno no es el mejor en determinada cosa. Eso no significa que no se quiera a la otra persona. Precisamente porque la quieres se lo adviertes.

    Por otro lado, opinando sin haber visto la película, apoyar a alguien para que cumpla sus sueños es muy bonito. De todas formas, en esta ocasión, yo habría optado por la primera opción.

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    1. Estoy convencida de que las hay. Yo soy perfeccionista y muy crítica (conmigo misma también), pero de no ser consciente de algo me gustaría que me lo dijeran con esas formas que mencionas antes que apoyarme y dejarme hacer el ridículo de esa manera.
      Ya dije que era una peli difícil de digerir, y no es eso lo único que cuesta, hay otras cosas que me chocaron mucho, aunque no quita que en su conjunto sea una peli lograda.

      Gracias por tu comentario.
      Un beso.

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  2. Me encanta la historia; para sacarle filo, si? Cuando la vea comentamos. Cariños

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    1. Hola Nélida.
      Pues sí, la historia tiene "mucha miga" que decimos por aquí.
      Te hace pensar y sentir, a partes iguales.
      Tengo una amiga que ha ido a verla y le pasó como a mi, le llevó a hacerse preguntas y aunque ahora tiene una respuesta clara y rotunda, no puede sentenciarla como la correcta para siempre.
      Es curioso el efecto que provoca esta historia en cada persona, a ver si la ves y me compartes qué te pareció. Cuanto menos pasarás un buen rato conociendo datos nuevos sobre una persona que existió (tan peculiar ella) y una historia real.
      Gracias por tu comentario.
      Cariños.

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  3. Me quedo con el brillante final. Hizo siempre lo que le dio la real gana, exactamente lo que todos debiéramos hacer.
    En cuanto al sentido de ridículo... ¿lo dictan otros... o simplemente es un problema de percepción interna?

    Un beso

    · LMA · & · CR ·

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    1. Hola Ñoco.
      Sin duda pasó por este mundo haciendo lo que le dio la gana y fue feliz. Yo creo que no hay mejor manera de vivir que ésa, deberíamos todos hacer lo que nos de la gana y lo que nos haga feliz. ¿Utopía? Bueno, no sé, pero seguiré empeñándome en conseguirlo.

      En cuanto a tu pregunta......no sé quė opinas tú, pero yo creo que con el paso de los años no es tanto lo que otros dictan sino más la percepción interna de cada uno. Como si nuestro sentido del ridículo se volviera "a medida", tomando personalidad propia como nosotros.
      Tampoco creo que se trate de blancos o negros, sino de una paleta infinita de matices y circunstancias.
      Qué interesante pregunta planteas!!!!
      Gracias por tu comentario.
      Un beso.

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