Platero y yo.


Sin duda un libro no sólo se debe disfrutar con el sentido de la vista (con la lectura de sus letras, la historia y trama que encierran), también lo hacen con los otros sentidos.
Vista.
Oído.
Olfato.
Gusto.
Tacto.

En ocasiones resuenan las palabras de un libro en nuestra mente, en la medida en que nosotros lo recordamos o hablamos de él. Como el sonido de algunas frases que leemos a viva voz y la entonamos según la emoción y el sentimiento.

No sólo es cuestión de gusto que instintivamente a muchos nos apetezca oler las páginas de un libro de papel. Es que al hacerlo, entre otras cosas nos evoca un mundo de sueños y nos transporta a recuerdos primitivos de la infancia junto a un libro.

Cuando pasas la yema de los dedos por la loma de un libro, es como si acariciaras el alma del mismo. Casi una manera de pedir permiso, de tocar a la puerta por cortesía cuando se visita a alguien. Al igual que las páginas, no sólo son historias, tramas, desenlaces y finales, sino que encierran el buen hacer, el cariño y el amor del autor por sus obras. El tacto del mimo y el detalle por lo que se ama.

Y como sucede en otras tantas cosas.....¿Quién dijo que fueran sólo cinco los sentidos empleados al placer de comprar un libro y tenerlo en tus manos?
Puede haber un nuevo sexto, séptimo, etc....o uno de los ya nombrados pero elevado a la enésima potencia.
Por esta opción me decanto yo, ahora que tengo entre mis manos "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez, e ilustrado por David González (Entintados//Jaguar).
Me lo han regalado y no puede gustarme más.
Del libro poca novedad puedo añadir, salvo incidir en el hecho de que es una obra maestra de gran reconocimiento, que todo el mundo debería leer.
Con estas ilustraciones el paso de zambullirte en un libro es mucho más interesante y agradable.
Te quedas hipnotizada con la belleza de las mismas y disfrutas mucho más del libro.

El trabajo de David González es detallista, pisa suave como no queriendo robar protagonismo al autor de la historia, su trabajo es realmente sugestivo, ensoñador, bondadoso, tierno, diferente, sutil.
Se intuye detrás de cada una de sus ilustraciones no sólo un infinito amor por lo que hace sino el respeto a la obra y a su significado e intencionalidad. Sin perder su personal estilo de trabajo,  no altera la autenticidad de la obra que está ilustrando sino que la complementa.

Encontré una entrevista suya, que le hizo RTVE. Estos son algunos retazos de la misma:
"El ilustrador confiesa que ilustrar un poema tan universal es complicado: "Una amiga me dijo hace algún tiempo que para leer Platero y yo hay que tener la “mirada limpia”. Algo que subrayo y que considero como una tarea nada fácil. Mi interpretación parte desde esas palabras, se apoya en la naturalidad y en la sencillez".

"He intentado acompañar dentro de mis posibilidades el lirismo de Juan Ramón Jiménez, unas veces de forma literal (si el capítulo es muy descriptivo) y, en la medida de lo posible, he buscado que mis ilustraciones complementen el texto, que cuenten algo más allá de lo que expresa el autor. Licencia que me he tomado desde el más absoluto respeto a la obra".

"Hace un año -nos cuenta David- recogí de la calle a una perrita que no estaba en buenas condiciones y tan solo tenía dos meses. Ahora pesa unos 40kg y algunas personas cambian de acera cuando paseo con ella. Sin embargo, la sigo viendo como aquel cachorro que podía levantar con un solo brazo. Es posible que el escritor viera así a Platero, por esa razón tuve claro desde el principio hacer un burro poetizado, que pareciera un pollino. Creo que este enfoque se adapta bien al tan conocido primer capítulo del libro y que describe con tanta ternura a Platero".

En cuanto al personaje de Juan Ramón "Huyendo de hacer un retrato físico, sí me he ceñido al texto respetando el traje oscuro y la barba tal y como se describe, procurando por otro lado que infunda bondad, ternura, sosiego... Casi en consonancia con lo que comunica Platero, al fin y al cabo, pienso que el burro es una continuidad de la figura de Juan Ramón" -puntualiza el ilustrador-.

"Mis ilustraciones pretenden acompañar el lirismo del texto y un elemento importante para ello es el uso del color. Por ejemplo, hay algunos capítulos que se desarrollan en un atardecer y es necesario el uso de colores cálidos, o bien capítulos como La tísica, en el que nos adentramos en una habitación oscura prácticamente sin color y que contrasta fuertemente con el rostro casi blanco de una niña".

La naturaleza, al igual que en la obra de Juan Ramón Jiménez, es una de los protagonistas: "Tiene un papel primordial -asegura David González-. El escenario principal es el pueblo de Moguer y su entorno. Desde la cubierta, pasando por las guardas y en muchas del resto de las ilustraciones, he procurado que la naturaleza adquiera una fuerte presencia". 

En cuanto a sus influencias david asegura que: "No podría decir nada ni nadie en particular para este libro. Son numerosos los pintores, ilustradores, películas, etc. que han influido y que seguirán haciéndolo a lo largo de mi trayectoria en esta profesión. Otro potente inspirador en mi trabajo es la música, la considero una herramienta importantísima. Cada ilustración tiene su banda sonora".

Comentarios

  1. Platero y yo fue un libro de mesilla, leido , releido, y paladeado durante todo un año.

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    1. Hola Marcos.
      Pues yo creo que este libro estará en mi mesa por un año mínimo también :-) Apetece leer, releer, avanzar, retroceder.
      Es suave, dice su ilustrador que "hay que tener la mirada muy limpios para leer Platero y yo", y creo que lleva razón.
      Por eso hay que darle tiempo al libro y darnos tiempo a nosotros también.
      Gracias por venir.
      Un beso!!

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  2. No, no voy a hablar de "Platero y yo", que si he leído, pero es que tu primer párrafo me ha recordado una anécdota totalmente real que me ocurrió trabajando ante un técnico en Seguridad e Higiene en el Trabajo que venía a hacerme una entrevista. Como es algo larga prefiero que pases por el blog y leas lo que hace mucho tiempo titulé "Trabajar con los 5 sentidos".
    Por cierto, el de la foto soy yo hace muchos años.
    Un beso

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    1. Pues nada, otro día cuando usted quiera nos habla de "Platero y yo", ¿ si? :-)
      Muy buena tu anécdota sobre aquella época en el trabajo.
      Siempre hay que hacer uso de los cinco sentidos, aún en los escenarios en que otros los limitan o acotan.
      Y quien enumeró cinco, puede decir seis, siete.....
      Un beso, Jubi. Y gracias por venir.

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  3. Se ven preciosas las ilustraciones. Justamente el año pasado, publiqué en el facebook de la biblioteca donde trabajo, ilustraciones de Norah Borges hermana de J.L. Borges. Aquí Platero y Yo, fue un libro de cabecera en los primeros años de la escuela primaria.
    Cariños

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    1. Hola Nélida.
      ¿Verdad que son preciosas? Pues así son todas, igual de bonitas, tienen un sello personal bastante marcado. Solo tomé estas fotos pero hay muchas más.
      He ido a buscar ilustraciones de Norah Borges, pues no conocía su trabajo, pero son muy bonitas también. Igualmente tiene un marcado estilo. A voz de pronto me recordó a Botero, pero imagínate ni en volumen de los personajes ni en colorido, y sin embargo recordé a uno viendo el trabajo de la otra. Curioso.
      Aquí también Platero y yo, ha sido un libro de cabecera de varias generaciones.
      Gracias por pasar. He visto tu blog, no lo conocía, haces cosas increíbles a partir de una fotografía!!! Con tu permiso iré a verlas.
      Un beso.

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  4. En verdad son unas ilustraciones muy bonitas. Por supuesto que puedes pasar por mi blog cuando quieras. Siempre serás bienvenida.
    Avanti :)
    beso

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  5. El arte llama al arte y la belleza a su homónima. En este caso se han juntado dos genios que saben muy bien hasta donde llega el ingenio de cada uno para dar a luz una obra maestra con la que disfrutar.

    Ayer fue la última vez que olí un libro. Hoy, es que aún es temprano.

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  6. El arte llama al arte y la belleza a su homónima. En este caso se han juntado dos genios que saben muy bien hasta donde llega el ingenio de cada uno para dar a luz una obra maestra con la que disfrutar.

    Ayer fue la última vez que olí un libro. Hoy, es que aún es temprano.

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    1. Una joya de la literatura que se ve enriquecida por estas ilustraciones. Son respetuosas, sutiles, dulces, sensibles.....hace que la lectura de "Platero y yo", sea más emotiva y tierna, si cabe.
      Gracias por tu comentario, Tawaki.
      Suerte los que disfrutamos de ese olor y lo hacemos con tanto cariño y cierta asiduidad :-)
      Un beso.

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  7. Un libro emblemático, realmente. No me extrañaría que la Academia Sueca, cuando decidió galardonarlo con el Nobel, allá por la década de 1950, lo haya tomado en consideración especial dentro de la rica obra de don Juan Ramón. ¡Y qé lindos tus comentarios!

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    1. Un libro que ha pasado a la historia, de España y de más allá como bien has dicho. Su vida se inició en España pero terminó muy lejos, en Puerto Rico (aunque sus restos volvieron a España).

      La vida de Juan Ramón, si tienes ocasión de leerla, es realmente curiosa e interesante. Te hace pensar en esa frase de "los santos no siempre fueron buenos". Al menos a mi me lo hace pensar. Y es que tuvo que pasar muchas etapas en su vida para llegar a "Platero y Yo" (bajo mi punto de vista, su mejor obra).

      Y allá por el 1956 la Academia Sueca le distinguió con un Nobel. Un merecido premio. Y de nuevo....mención especial a Platero y Yo. Creo que es universal esta obra suya, sí señor.

      Me alegro que te gustasen mis comentarios apreciaciones.
      Me ha hecho especial ilusión verte por aquí, amigo.
      Gracias por pasar.
      Besosssss.

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