Zarandeo

El último libro que he leído me ha " sacudido" como no recuerdo haya hecho ningún otro antes.
Las 5 primeras páginas...... no me enteraba de nada.
De inmediato.......me enganchó,  me estaba encantando.
Entre las páginas 250 y 300.............sopesé abandonar, dejar de leerlo, pero solo estaba a la mitad del libro.
En mi mente una imagen, unos sucesos que no se describen pero que  yo los imaginaba, me estaba impresionando demasiado. 
Sopesar que el leerlo no significa estar de acuerdo, o no ser ética..........continué leyendo.
Subí,  bajé,  me llenó,  me vació,  mi corazón se expandió y luego se comprimió, remolino, tornado, tsunami, brisa, caricia.
Otro suceso.... caída. 
Me levanté, continué. Me tenía enganchada, atrapada, era consciente de estar saboreando un magnífico libro.
Cielo, infierno, creer que todo es posible y que los libros deben edulcorar la vida. Entender que en ellos, la realidad también te puede abofetear.
Fin. Última página. Agradecimientos.

Y con ese fin, con la lectura entera del libro, una catarata interna de sensaciones y emociones que no sabía cómo traducir. Por un lado creía que después de esa lectura me costaría encontrar un libro que estuviera a la altura, que era tan bueno que sería imposible que otro le hiciera sombra y que las comparaciones son odiosas. 
Me debato entre si recomendarlo, o encarecidamente insistir en que nadie lo lea.

¡Caray! Esto me pasa por meterme así  en los libros, con esta intensidad. Lo asumo, es mi forma de ser, culpable.
Lo mío no fue zambullirme en el libro, fue entrar en cada palabra y acomodarme en el alma de las mismas, entrar en el corazón de cada uno de sus personajes, emocionarme y dejarme llevar.....

Comentarios

  1. Hace años que dejé de leer libros abultados que son incómodos para manejar en la cama. Todas esas trilogías tan de moda que mis hijos han devorado, a mi me cansan, prefiero no complicarme y variar, y que alguna vez comienzo y no puedo parar hasta la última hoja.

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    1. A veces los libros te enganchan, creo que casi siempre. Y en ocasiones, es cierto que no puedes parar de leer hasta que llegas al final, de eso doy fe porque a mí misma me ha pasado muchas veces, aunque no sólo con libros cortos también con grandes novelas.
      Empezar y no parar!!!!!
      Un beso, Marcos.

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  2. Me he metido tanto en tus palabras que la curiosidad me puede. Estoy dispuesta a ser zarandeada ...:-)
    Hoy mismo lo miro y me lo bajo al kindle, jejeje.

    Mil besos, mi dulce Neli.

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    1. Qué bueno, Lucía. He podido " contagiarte" :-)
      A ver si te zarandea también y espero que para bien porque es una muy buena lectura.
      Ya me contarás! !!!
      Muchos besos también para ti, dulce amiga.

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  3. Te iba a decir que, precisamente, depende mucho de nuestra actitud al leer el libro. Aun así, es complicado encontrar buenas lecturas hoy en día, y eso que oferta no falta.

    En mi caso, leo más novela negra que otra cosa. Después de trabajar necesito algo ligero que no excite demasiado a mis pocas y agotadas neuronas.

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    1. A mi también me gusta, de manera especial, la novela negra. Será cuestión de neuronas entonces. Jeje.
      En cuanto a lo otro, creo que todo depende de nuestra actitud, al menos en parte. Y ese "todo" abarca también adentrarte en la lectura de un nuevo libro.
      U beso, Tawaki.

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  4. Cada vez leo menos, empecé con problemas de cataratas que me corrigieron hace ya tres años, y ahora me he vuelto lo suficientemente vago para no leer nada más que periódicos o libros que ya he leído en más de una ocasión.
    Un beso.

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    1. Y blog, no te olvides que también lees blog. Jeje.
      Bueno Emilio, a veces también es por costumbre como el deporte que cuanto menos se practica más cuesta retomarlo.
      O también por rachas.
      Un beso para ti.

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