Atardece

Cuando la noche cae, el mar se vuelve oscuro pero siempre el sol consigue proyectar sus rayos sobre él, aunque sea lo último que hace en el día.
Nunca deja de sorprenderme la belleza de este gesto. 
Creo que el mundo tiene un problema, lo da todo por merecido, sin darse cuenta que todo es un milagro y un regalo.
El sonido y el silencio.
El negro y el color.
El día y la noche.

Comentarios

  1. El mar es siempre cambiante, nuca deja de asombrarme, al igual que tantas cosas. Una vez estaba viendo un cuadro, y otra persona opinó: No es real ha pintado un cielo amarillo. Pobre hombre, La paleta de colores de Dios los tiene todos. Doy fé, pues soy admirador de sus puestas de sol.

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    1. Llevo toda la vida viviendo al lado del mar, y tampoco deja de asombrarme aún.
      Cuánta razón tienes, Marcos. Yo también doy fe de que la paleta de colores de Dios tiene todas las tonalidades, y el amarillo en el cielo es espectacular!!
      Un beso y gracias por venir.

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  2. No se valora lo que no nos cuesta, al menos hasta que lo perdemos. Acabo de hacer una foto parecida, solo que en vez de mar hay un lago. No sé cuántas fotos tengo del atardecer en Zug, pero es que cada día es diferente. Me alegro de saber apreciarlo.

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    1. Siempre aciertas con tus comentarios, Tawaki. La mayoría de las veces es como si corrieras un velo que nos impide ver las cosas más obvias.
      Pues si, llevas razón, no se valora lo que no nos cuesta hasta que lo perdemos, ahí radica el asunto.

      Siga sumando fotos de Zug y de tantos lugares hermosos. Yo tampoco me canso de ello y doy gracias por admirarme, disfrutarlo y sorprenderme como la primera vez.

      Un beso.

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