Tapar.


Se viste exhibiendo sus curvas, está provocadora y lo sabe.
Pero cuando se mira al espejo no es así como se ve. Se siente repugnante y maldice su vida.
Ha aprendido que no le importa a nadie.

Se coloca una peluca vieja y se maquilla con rabia, necesita tapar todo lo mal que se siente.
Un colorete que borre la vergüenza y un rimel que distraiga su mirada perdida.

Al paso del primer coche hace como que no lo ve, pero pronto recuerda lo mucho que odia su vida, y al paso del segundo coche apoya los brazos y se sube en él.

No bajará hasta una hora después.
El dinero se refleja en sus ojos, eso es lo que ve el pagador, pero ni lo que él ni nadie ha visto en mucho tiempo es el alma que se le escapa de su razón.


Comentarios

  1. no hay maquillaje que borre estas cosas. triste. como la urgencia de hacerlo por no tener más opciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es lo verdaderamente triste, la urgencia de hacerlo por no tener más opciones.
      Debe ser horrible.

      El maquillaje va por fuera........la procesión por dentro.

      Un abrazo, Raúl.

      Eliminar
  2. Dos vidas en un mismo cuerpo: eso tiene convertirse en mercancía al servicio de nuestros más bajos instintos...

    ¿No crees que hasta se olvidarán de lo que se han convertido?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene que ser complicado vivir dos vidas en un mismo cuerpo.
      Pero si encima una de ellas es justo de la que habla el post, debe ser espantoso.

      Yo no creo que se olviden de lo que se han convertido.
      Lo que si creo es que muchas veces se olvidan de que son personas, pero porque como dice el post, han aprendido que no les importa a nadie.

      Creo que la desesperación absoluta es el paso previo. No lo sé con certeza, pero me hago una idea de que puede ser así.

      Un abrazo, Emilio.

      Eliminar
  3. Estoy a favor de una prostitución voluntaria y controlada. Después de todo, se puede ganar mucho dinero y cada uno hace lo que quiere con su cuerpo y con su vida.

    Pero no sé cómo podemos permitir que la esclavitud conviva junto a nosotros sin que hagamos nada por erradicarla. Vemos a estas mujeres y no se nos ocurre pensar que puedan necesitar ayuda. Simplemente miramos para otro lado. Es vergonzoso.

    ResponderEliminar
  4. A mi es que me cuesta mucho que una prostitución sea "voluntaria".
    ¿quién elegiría eso?
    Pero bueno........también respeto lo que cada cual quiera hacer con su vida, me parezca una aberración que sea de forma voluntaria, o no.

    Pues si es vergonzoso que miremos para otro lado.
    Pero es un mundo muy complejo, supongo que todos a la mínima sospecha alertaríamos pero.....nunca se sabe.

    En definitiva es un mundo muy oscuro y cruel. Me cuesta tanto entender cómo soportan esa vida.
    Mis palabras se quedaron cortas, seguro.

    Un abrazo y gracias de nuevo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Primavera extremeña.

Demasiada felicidad.

Las señoritas de escasos medios.